Es parte de ellos

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Después de pensarlo mucho e incluso comentarlo con nuestros clientes hemos llegado a la determinación de que debemos entregar TODOS los restos de la mascota que incineramos. En ocasiones entre los restos se pueden encontrar placas o tornillos que la mascota portaba debido a alguna operación, y nuestro debate interno era si debíamos entregarlo o no junto a las cenizas. Por un lado pensábamos que si ya que es una forma de dar transparencia a nuestro trabajo, y demostrar que lo que devolvemos es 100% la mascota que hemos incinerado individualmente. Pensábamos que era una forma de que el cliente confié mas si cabe en nosotros, ya que hay desconfianza en los crematorios, y entendemos el porqué después de las cosas que nos cuentan los propios clientes. Por otra parte también pensábamos que podía ser mas duro todavía si entregábamos estos restos, ya que son el resultado de un momento en la vida de la mascota en que ha sufrido, y podría traer malos recuerdos. Es por eso que decidimos preguntar a nuestros clientes que les parecería que les entregáramos dichos restos, y la reflexión que hizo uno de ellos fue la que nos llevo a tomar la decisión de entregar todo lo que salga. “Gracias a esas placas mi perro pudo volver a andar y correr, y le alargaron la vida durante 6 años” me dijo personalmente un cliente al preguntarle. Ahí cambio nuestra forma de ver esas placas o tornillos, y pudimos comprobar que no son dolor, si no esperanza.

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